Colegio Concepción de Talca inaugura su Año Académico 2026 con emotiva jornada centrada en la memoria histórica y la paz
Con una significativa muestra fotográfica sobre Hiroshima y Nagasaki, la visita de la agregada cultural de la Embajada de Japón en Chile, Maki Ashida, y una ceremonia cargada de simbolismo, el Colegio Concepción de Talca dio inicio oficial a su Año Académico 2026, en una jornada que trascendió lo protocolar para transformarse en una experiencia formativa enfocada en la memoria, la paz y la conciencia humana.
La actividad, realizada el lunes 27 de abril en el Gimnasio Jorge Venegas, convocó a estudiantes, docentes, asistentes de la educación, equipo directivo y representantes del Directorio de la Corporación Educacional, encabezados por su presidente, Fernando Coloma Amaro. En la instancia, se hizo un llamado a reflexionar sobre la importancia de preservar la memoria de los acontecimientos que marcaron la historia de la humanidad.
Durante su intervención, Coloma destacó que recordar Hiroshima y Nagasaki permite no solo dimensionar las consecuencias devastadoras de la guerra, sino también formar en las nuevas generaciones una mirada crítica y valórica respecto de la paz y la convivencia.
La ceremonia puso énfasis en un aspecto muchas veces invisibilizado: que detrás de cada hecho histórico existen historias humanas que deben ser comprendidas y resignificadas. En ese sentido, la educación se posiciona como un pilar clave, no solo en la transmisión de conocimientos, sino también en la formación de personas conscientes y empáticas.
El rector del establecimiento, Alejandro González, subrayó que este acto marca el inicio de un año especialmente significativo para la comunidad educativa, que culminará con la conmemoración de los 30 años del colegio. Asimismo, relevó la importancia de fortalecer vínculos con países referentes en educación y cultura, como Japón, promoviendo instancias de aprendizaje compartido.
Por su parte, la agregada cultural Maki Ashida valoró la generación de espacios de diálogo en torno a la paz, especialmente en un contexto global marcado por tensiones y conflictos. “Hoy queremos reflexionar sobre la paz y la guerra, sobre la memoria y los aprendizajes que deja la historia. En tiempos complejos, es fundamental que países como Chile y Japón puedan dialogar y compartir estas experiencias”, señaló.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la presentación del Coro del Colegio Concepción de Talca, que interpretó piezas acordes al sentido de la ceremonia, aportando profundidad y sensibilidad al encuentro.
Durante la tarde, los estudiantes participaron además en un taller de origami, acercándose a una de las expresiones más tradicionales de la cultura japonesa y fortaleciendo el intercambio cultural como herramienta educativa.
El cierre estuvo a cargo de la Big Band del establecimiento, cuya destacada presentación musical puso el broche final a una ceremonia que no solo dio inicio al año académico, sino que dejó instalada una reflexión profunda: educar también implica comprender la historia, reconocer sus heridas y construir, desde esa conciencia, un futuro más humano.
















